Quién es
Serena Jameka Williams nació en Saginaw, Míchigan, el 26 de septiembre de 1981, y creció en Compton, uno de los barrios con peor fama de Los Ángeles. Es la menor de las cinco hijas de Oracene Price. Su padre, Richard Williams, no sabía jugar al tenis: aprendió con libros y vídeos, y entrenó a Serena y a su hermana Venus en pistas públicas, con baches y sin membresía de club.
Se hizo profesional en 1995, con 14 años. Ganó su primer Grand Slam en el US Open de 1999, con 17. Y luego ganó 22 más, hasta llegar a 23 títulos individuales de Grand Slam, el récord de la Era Open. Añade cuatro oros olímpicos, 319 semanas como número 1 del mundo y más de 94 millones de dólares en premios, récord del circuito femenino.
El plan del padre, contado con honestidad
Según el propio Richard Williams ha contado en entrevistas, escribió un plan de decenas de páginas para criar campeonas antes de que sus hijas nacieran. La película King Richard (2021) convirtió esa idea en mito fundacional: un padre que diseña dos leyendas y acierta.
Conviene matizarlo. Primero, porque la fuente del plan es el propio interesado. Segundo, porque un plan escrito no golpea pelotas: quienes entrenaron miles de horas en esas pistas fueron Venus y Serena. Y tercero, porque el cuento del plan perfecto esconde lo que el plan no podía controlar —el dinero justo, la salud, el racismo del circuito— y esconde también que el tenis está lleno de padres con plan y una sola Serena. La lección real no es "escribe un plan de 78 páginas": es que una práctica diaria, sostenida durante años, con los recursos que hay, compite contra gente con mejores recursos y peor práctica.
Jugar contra la propia hermana
El plan de Richard Williams tenía una consecuencia que rara vez se cuenta: crió a dos de las mejores tenistas de la historia en la misma casa, y tarde o temprano tenían que enfrentarse. Venus y Serena se cruzaron en nueve finales de Grand Slam, empezando por la del US Open de 2001. Ganar significaba, cada vez, que la otra perdía delante de su propia familia. Las dos han contado en distintas entrevistas lo incómodo que era competir al máximo nivel contra la persona con la que compartían cuarto de niñas, y durante años evitaron dar detalles en público sobre esos partidos, a diferencia de lo que sí contaban de otros rivales. El plan que las hizo campeonas fue también el que las obligó, una y otra vez, a quitarle un título a la persona más cercana que tenían.
Indian Wells: 14 años sin volver
En 2001, Venus se retiró por lesión minutos antes de la semifinal que iba a jugar contra Serena. El público decidió que el partido estaba amañado por su padre. En la final, dos días después, Serena —19 años— fue abucheada durante todo el partido ante Kim Clijsters, y su padre denunció insultos racistas desde la grada. Ganó el título llorando.
Su respuesta fue de una coherencia rara: no volvió a jugar ese torneo en 14 años, aunque era uno de los más importantes del calendario y boicotearlo le costaba puntos y dinero. Regresó en 2015, con un artículo en la revista Time explicando que perdonaba, no que olvidaba. En un circuito que premia tragar, documentó que también se puede poner un límite y sostenerlo.
Lo que yo haría
Sostén el límite aunque cueste puntos
Indian Wells es la rareza de esta biografía: casi todo el mundo pone límites que duran hasta que cuestan algo. El suyo costó puntos, dinero y uno de los torneos grandes del calendario, catorce años seguidos, sin discurso anual que lo recordara — y terminó en sus términos, con un perdón que ella redactó. Yo me llevaría la estructura completa: un límite serio se paga, se sostiene en silencio, y se levanta cuando tú decides, no cuando el entorno se canse de esperarte. Lo que se abandona al primer costo no era un límite: era una queja con fecha de caducidad.
2011 y 2017: las dos veces que casi muere
En julio de 2010, días después de ganar Wimbledon, se cortó el pie con un cristal en un restaurante de Múnich. Pasó por dos operaciones. Mientras estaba inmovilizada, en febrero de 2011 sufrió un embolo pulmonar y después un hematoma; ella misma ha dicho que estuvo a punto de morir. Volvió a competir ese mismo año.
La segunda vez fue el parto. Ganó el Abierto de Australia de enero de 2017 estando embarazada de unas ocho semanas —sin decírselo a nadie—. Su hija nació el 1 de septiembre de 2017 por cesárea de emergencia. Al día siguiente notó falta de aire y, con sus antecedentes de coágulos, pidió una tomografía y anticoagulantes. Contó después que la enfermera sugirió primero que eran efectos de la medicación. Insistió. La tomografía confirmó embolos en los pulmones. La tos reabrió la cicatriz de la cesárea, volvió al quirófano varias veces y pasó seis semanas en cama.
Su caso se cita hoy en estudios sobre salud materna: una de las deportistas más reconocibles del planeta tuvo que discutir para que le hicieran la prueba que le salvó la vida. Diez meses después del parto jugó la final de Wimbledon.
Lo que el mito se inventa
- "Era imparable." Perdió cuatro finales de Grand Slam seguidas en su regreso (2018-2019) y la final del US Open de 2018 quedó marcada por su enfrentamiento con el juez de silla, que le costó un juego de penalización y una multa de 17.000 dólares. La discusión sobre si a un hombre le habrían sancionado igual sigue abierta.
- "Era puro físico." Su carrera se alargó veintipico años por ajustes técnicos —el saque más estudiado de la historia del tenis femenino— y por gestión del calendario, no por genética sola.
- "Su historia es un manual replicable." Tiene un componente de talento y azar que ningún plan reproduce. Lo replicable es el volumen de práctica y la capacidad de jugar el punto siguiente después del desastre anterior, que es justo la habilidad que entrenamos en tolerancia a la frustración.
Se retiró —dijo "evolucioné", evitando la palabra— con un ensayo en Vogue en agosto de 2022, y jugó su último partido el 2 de septiembre de 2022 en el US Open, ante una grada entregada. Perdió en tercera ronda. También eso es la biografía real: el final no fue un título, fue una ovación.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos Grand Slam ganó Serena Williams?
Veintitrés títulos individuales de Grand Slam, récord de la Era Open. El primero fue el US Open de 1999, con 17 años, y el último el Abierto de Australia de 2017, que ganó estando embarazada de unas ocho semanas. Margaret Court tiene 24 contando épocas anteriores a 1968.
¿Es verdad que su padre tenía un plan escrito antes de que naciera?
Según el propio Richard Williams ha contado en entrevistas, escribió un plan de decenas de páginas para criar campeonas antes de que nacieran Venus y Serena, y aprendió tenis con libros y vídeos para entrenarlas él mismo en las pistas públicas de Compton. Es su relato: un plan real, pero contado por su protagonista.
¿Por qué boicoteó Indian Wells durante 14 años?
En la final de 2001, el público la abucheó durante todo el partido y su padre denunció insultos racistas, después de que Venus se retirara de la semifinal contra Serena minutos antes de jugarla. Serena no volvió al torneo hasta 2015, cuando anunció su regreso con un artículo en la revista Time.
¿Qué le pasó en el parto de 2017?
Su hija nació el 1 de septiembre de 2017 por cesárea de emergencia. Al día siguiente, Serena —con antecedentes de coágulos— pidió una tomografía porque notaba falta de aire; contó que al principio no la tomaron en serio. La prueba confirmó embolos pulmonares. Necesitó varias operaciones y pasó seis semanas en cama.
¿Cuándo se retiró Serena Williams?
Anunció su «evolución» fuera del tenis en un ensayo en Vogue en agosto de 2022 —evitó la palabra retirada— y jugó su último partido el 2 de septiembre de 2022, en la tercera ronda del US Open. Dejó 23 Grand Slam individuales, 4 oros olímpicos y 319 semanas como número 1 del mundo.
Este artículo es una biografía divulgativa. Los pasajes sobre salud —embolo pulmonar, parto por cesárea— son el relato documentado de una experiencia personal y no constituyen orientación médica. Si notas síntomas que te preocupan y sientes que no te escuchan, insistir y pedir una segunda opinión también es una decisión de salud: acude a un profesional.