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Biografías

Michael Jordan: la biografía real, sin la historia del corte

La anécdota que lo convirtió en póster de la resiliencia —"lo cortaron del equipo del instituto"— no ocurrió como se cuenta. Lo que sí ocurrió es mejor: años perdiendo contra el mismo rival, una retirada por duelo y un regreso que empezó fallando. Con fechas.

Lectura · 8 min Biografía Por Sergio Brito Vázquez
Una canasta de baloncesto con el balón entrando, en blanco y negro

Quién es

Michael Jeffrey Jordan nació en Brooklyn, Nueva York, el 17 de febrero de 1963, y creció en Wilmington, Carolina del Norte. Jugó tres temporadas en la Universidad de Carolina del Norte —donde anotó, siendo de primer año, la canasta del título universitario de 1982 contra Georgetown— y en 1984 entró en el draft de la NBA como número 3, por detrás de Hakeem Olajuwon y Sam Bowie. Los Portland Trail Blazers, que eligieron a Bowie, cargan desde entonces con una de las decisiones más revisadas de la historia del deporte.

Con los Chicago Bulls ganó seis campeonatos (1991-1993 y 1996-1998), seis MVP de las Finales, cinco MVP de temporada y diez títulos de máximo anotador. Es, por consenso casi universal, el mejor jugador de baloncesto de la historia. Pero esta página no está para repetir el palmarés: está para contar lo que el póster se salta.

Lo que de verdad pasó en el instituto

La historia que circula dice que Jordan fue cortado del equipo de su instituto y que de ahí salió su hambre. La versión real, documentada:

  • En 1978, con 15 años, Jordan pedía entrar en el equipo principal del instituto Laney de Wilmington. El entrenador, Clifton Herring, lo asignó al equipo B (el junior varsity) y dio la plaza del principal a Leroy Smith, un compañero que medía 2,01 m.
  • Jordan no fue expulsado del programa. Jugó toda la temporada en el equipo B, donde promedió números escandalosos, y subió al equipo principal al año siguiente.
  • Él mismo ha contado que veía la lista pegada en el gimnasio, buscaba su nombre y no estaba — y que usó eso como combustible durante años.

¿Cambia mucho? Sí. "Lo cortaron y volvió" es una historia de rechazo. "Lo bajaron al equipo B y destrozó la categoría hasta que no quedó más remedio que subirlo" es una historia de trabajo sostenido. La segunda es la útil, porque es la que puedes copiar: nadie te va a dar la plaza; juega tan bien donde estás que la plaza deje de tener sentido sin ti.

Los años perdiendo contra el mismo rival

El póster de Jordan empieza en 1991, con el primer anillo. La biografía real empieza antes: los Bulls fueron eliminados por los Detroit Pistons en tres playoffs seguidos —1988, 1989 y 1990— con un sistema defensivo diseñado expresamente para él, conocido como las "Jordan Rules", que básicamente consistía en recibirlo a golpes.

Tras la derrota de 1990, que se fue a siete partidos, Jordan se plantó en el gimnasio a ganar músculo —el famoso "Breakfast Club" de entrenamientos a primera hora— porque la conclusión no era "los árbitros" ni "mi equipo": era mi cuerpo no aguanta esto todavía. En 1991 los Bulls barrieron a Detroit 4-0 y ganaron su primer título el 12 de junio de ese año, contra los Lakers de Magic Johnson.

Ese tramo es el que conviene quedarse. No "era tan bueno que ganó seis anillos", sino: el mejor jugador de la historia pasó tres años perdiendo contra el mismo equipo antes de ganar nada.

Lo que yo haría

Concluye como él en 1990: «todavía», no «culpa»

Tras la tercera eliminación seguida contra el mismo rival, Jordan tenía disponibles todas las conclusiones cómodas — los árbitros, los golpes de Detroit, el equipo que no acompañaba — y eligió la única que le daba trabajo: «mi cuerpo no aguanta esto todavía». De esa palabra salió el gimnasio de las seis de la mañana, y del gimnasio el 4-0 del año siguiente. Yo auditaría mis propias conclusiones después de cada derrota repetida con esa vara: si la explicación que elegiste no te asigna ninguna tarea, elegiste la que consuela, no la que saca del bucle.

El duelo y el béisbol

El 23 de julio de 1993, su padre, James Jordan, fue asesinado en un robo en una carretera de Carolina del Norte. El 6 de octubre, Jordan anunció su retirada: dijo que había perdido las ganas de jugar y que su padre —que siempre había querido verle jugar béisbol— ya no estaba.

En 1994 fichó por los Birmingham Barons, un equipo de ligas menores de béisbol. Sus números fueron modestos: promedio de .202, 3 jonrones, 51 carreras impulsadas y 30 bases robadas. Cualquier titular honesto sería "el mejor baloncestista del mundo fue un bateador del montón". Y ahí está el punto: se cambió a un deporte donde volvía a ser malo, delante de todo el mundo, y aguantó la temporada entera.

El 18 de marzo de 1995 envió un fax de dos palabras: "I'm back". Esa misma primavera, los Bulls cayeron eliminados por Orlando —Jordan falló tiros decisivos y la prensa escribió que ya no era el mismo—. Al verano siguiente entrenó mientras rodaba Space Jam, con cancha montada en el plató. La temporada 1995-96 terminó con récord de 72-10 y el cuarto anillo.

Lo que el mito se inventa

Además del corte que no fue corte, hay dos inflaciones más que conviene corregir:

  • "Era un talento natural." Los que entrenaron con él lo describen como el trabajador más obsesivo que vieron. En 1986 se rompió un hueso del pie en el tercer partido de la temporada, se perdió 64 encuentros y volvió —contra el criterio prudente de los médicos— para anotar 63 puntos en Boston Garden en playoffs, el 20 de abril de 1986, todavía récord de un partido de eliminatorias.
  • "Nunca fallaba." Él mismo lo desmintió en un anuncio de Nike de 1997: «He fallado más de 9.000 tiros en mi carrera. He perdido casi 300 partidos. 26 veces me confiaron el tiro ganador y fallé. He fallado una y otra y otra vez en mi vida. Y por eso tengo éxito.» El "partido de la gripe" de 1997 —38 puntos enfermo en el quinto partido de las Finales, el 11 de junio— fue épico, pero él contó después que no fue gripe sino una intoxicación por una pizza, y también falló en partidos enormes.

Y las zonas discutidas, porque este sitio no publica santos: golpeó a su compañero Steve Kerr en un entrenamiento de 1995 (ambos lo han contado), sus apuestas en golf y sus noches de casino fueron investigadas por la NBA en 1993 —sin hallar infracción de sus normas— y se le atribuye, vía el libro de Sam Smith, la frase "los republicanos también compran zapatillas" para no posicionarse políticamente, frase que él nunca confirmó literal.

Qué hacer con tu propia lista de tiros fallados

Jordan no dijo "fallé y ya": dijo que falló 9.000 tiros contados. Lleva tú también la cuenta: cada envío rechazado, cada examen caído, cada mes sin vender. No para castigarte, sino porque una lista así es la prueba documental de que estás tirando — y nadie falla 9.000 tiros sin haber tirado 9.000 veces. El conteo convierte la vergüenza en volumen de práctica, que es lo único que la estadística premia.

Preguntas frecuentes

¿Es verdad que cortaron a Michael Jordan de su equipo del instituto?

No. En 1978, en su segundo año en el instituto Laney de Wilmington, el entrenador lo asignó al equipo B (junior varsity) en lugar del equipo principal, y dio la plaza a un jugador más alto. Jordan no fue expulsado del programa: jugó en el equipo B, destrozó la categoría y subió al principal al año siguiente.

¿Cuántos anillos ganó Michael Jordan?

Seis campeonatos de la NBA con los Chicago Bulls (1991, 1992, 1993, 1996, 1997 y 1998), con seis MVP de las Finales, además de cinco MVP de temporada regular y diez títulos de máximo anotador.

¿Por qué se retiró Jordan en 1993?

Anunció su primera retirada el 6 de octubre de 1993, meses después del asesinato de su padre, James Jordan, en julio de ese año. Dijo haber perdido las ganas de jugar. En 1994 jugó béisbol en ligas menores con los Birmingham Barons.

¿Qué dice el famoso anuncio de los tiros fallados?

En un anuncio de Nike de 1997, Jordan dice: «He fallado más de 9.000 tiros en mi carrera. He perdido casi 300 partidos. 26 veces me confiaron el tiro ganador y fallé. He fallado una y otra y otra vez en mi vida. Y por eso tengo éxito.»

¿Cuánto duró su etapa en el béisbol?

Una temporada: en 1994 jugó con los Birmingham Barons, filial de los Chicago White Sox, con promedio de bateo de .202, 3 jonrones, 51 carreras impulsadas y 30 bases robadas. En marzo de 1995 anunció su regreso a la NBA con un fax de dos palabras: «I'm back».

Este artículo es una biografía divulgativa con fines educativos. Las fechas y cifras proceden del registro público (NBA, prensa de la época y sus propias declaraciones). No constituye consejo profesional de ningún tipo.

Siguiente paso

Los tiros fallados también cuentan como entrenamiento.