Los dos métodos, en una frase cada uno
Los dos hacen lo mismo con una diferencia: pagas el mínimo de todas tus deudas y todo el dinero sobrante lo vuelcas sobre una sola. Cuando esa desaparece, su pago se suma al ataque de la siguiente, y el sobrante va creciendo — de ahí el nombre de bola de nieve.
- Bola de nieve. El sobrante va a la deuda de saldo más pequeño, sin mirar la tasa. Liquidas una pronto y eso se siente.
- Avalancha. El sobrante va a la deuda de tasa más alta, sin mirar el saldo. Pagas menos intereses y terminas antes o igual.
La avalancha nunca pierde en dinero: matemáticamente paga igual o menos intereses que la bola de nieve. Lo que cambia entre casos es cuánto menos, y eso es justo lo que calcula esta herramienta con tus cifras.
Por qué la respuesta no siempre es la avalancha
Si la diferencia sale grande, la avalancha es la opción sensata y no hay mucho que discutir. Pero cuando sale pequeña —y con deudas de tasas parecidas suele salir pequeña— el argumento matemático deja de decidir, porque el método que abandonas a los tres meses no ahorra absolutamente nada.
Ahí es donde la bola de nieve tiene su defensa real: ver una deuda desaparecer del todo hace más por la constancia que ahorrar una cantidad que no notas. No es una excusa para pagar de más — es reconocer que el plan tiene que sobrevivir a un año malo. Con el número exacto delante ya puedes decidir tú si esa motivación vale lo que cuesta.
Antes de elegir método: el mínimo que no alcanza
Si en alguna deuda el pago mínimo no cubre ni los intereses del mes, el saldo crece aunque pagues puntual. Ningún orden de pago arregla eso, y es la situación que primero hay que resolver. La herramienta lo detecta y te lo dice. Las salidas pasan por subir el pago, reducir la tasa o renegociar, y ahí conviene hablar con la institución o con un profesional antes que seguir pagando mínimos.
Cómo llenar la tabla
Una fila por deuda, con cuatro datos que están todos en tu estado de cuenta:
- Saldo. Lo que debes hoy, no lo que pediste.
- Tasa anual. El porcentaje anual. Si tu estado de cuenta la da mensual, multiplícala por doce. Si no la encuentras, aparece junto al costo del crédito.
- Pago mínimo. El que te exigen cada mes, no el que sueles pagar.
Después escribe cuánto puedes destinar en total al mes. Tiene que ser al menos la suma de los mínimos; la diferencia por encima es la munición que ataca la deuda objetivo. Si no te sale de dónde, el registro de gastos suele encontrarla, y la guía de cómo salir de deudas tiene el método completo.
Cuándo ordenar las deudas no es lo que toca
Esta plantilla ordena y calcula. Hay dos casos en los que ese orden no cambia nada, y conviene reconocerlos antes de perder meses.
Si no alcanzas ni los pagos mínimos. Entonces no hay método que aplicar: bola de nieve y avalancha parten de que cubres los mínimos y sobra algo. Sin ese algo, el trabajo está en renegociar plazos con quien te prestó o en el ingreso, no en el orden.
Si la deuda crece más rápido de lo que abonas. Con intereses que superan lo que puedes pagar, la tabla te va a dar una fecha que no llega nunca. Es información útil —dice que el problema es la tasa, no tu disciplina— y a partir de ahí toca hablar con la institución o buscar orientación profesional.
Y un aviso sobre el propio método: no se abona de más mientras se sigue usando la tarjeta. Es el error que hace que el plan parezca no funcionar, y está tratado en cómo usar la tarjeta de crédito.
Con qué sigue el plan
- El método completo, con la comparación honesta entre los dos, está en el método bola de nieve y en cómo salir de deudas.
- No sabes de dónde va a salir el abono extra. Se ve, no se adivina: plantilla de registro de gastos.
- Quieres que el pago quepa en el mes. La calculadora 50/30/20 reparte, y su bloque del 20 % es justo donde vive esto.
- Y en cuanto la deuda cara esté fuera, el siguiente destino es el colchón: calculadora de fondo de emergencia. Sin él, la próxima urgencia vuelve a pagarse con tarjeta y el ciclo empieza otra vez.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el método bola de nieve?
Pagas el mínimo de todas y todo el sobrante va a la deuda de saldo más pequeño, sin importar su tasa. Al liquidarla, su pago se suma al ataque de la siguiente. Su ventaja es psicológica: ves una desaparecer pronto.
¿Qué es el método avalancha?
Igual, pero el sobrante va a la deuda con la tasa más alta. Es el que menos intereses paga, aunque la primera deuda puede tardar mucho más en desaparecer.
¿Cuál conviene más?
La avalancha siempre paga igual o menos intereses, pero la diferencia depende de tus cifras y a veces es pequeña. Esta herramienta la calcula en tu caso para que decidas con el número delante.
¿Y si mi mínimo no cubre los intereses?
Esa deuda crece aunque pagues puntual, y ningún orden de pago lo arregla. La herramienta lo avisa. Hay que subir el pago, bajar la tasa o renegociar.
¿Se guardan mis cifras?
El último plan se guarda en tu navegador para no reescribirlo. No viaja a ningún servidor y puedes borrarlo con Vaciar el plan.
Esta herramienta ofrece información educativa general y una simulación con las cifras que tú escribes. No es asesoría financiera personalizada ni una recomendación de productos, refinanciamientos o instituciones: tu situación depende de tus condiciones concretas, tu país y tu contexto. Los resultados son una estimación y pueden diferir de lo que cobre tu acreedor. Para decisiones importantes, consulta con un profesional.